Una de las mayores satisfacciones que me ofrece Londres, es olvidarme de las estupideces que he cometido... otra es darme cuenta de la panda de cabrones a los que puedo llamar para reirnos de todo aquello.
Dedicaré cinco minutos diarios como mucho, salvo los días que dedique el tiempo a mí deporte favorito..., que entonces lo último que espero tocar será el teclado de un ordenador... La literatura en los libros.