miércoles, 23 de abril de 2008

Descubriendo Roma y sus leones...

No voy a comentar mucho sobre el pasado fin de semana, sólo algunos detalles que merecen ser reseñados, el viernes quedamos en Picadilly y Carlos tuvo la gran idea de venir con una chica de Alicante que estaba viviendo en Manchester, no sé que tiene últimamente Alicante pero me motiva. Nos fuimos a tomar algo a Leicester Square, no pude contar las veces que coincidimos mirándonos pero fueron unas cuantas, al final como la pobre chica había estado pateando la ciudad desde muy temprano, se fué a casa no sin antes prometer que nos veriamos antes del domingo. Justo cuando Carlos le está dando las llaves, comentan que tienen un problema con el agua, al que por supuesto pongo en seguida remedio ofreciendo mi cuarto de baño, ¿qué pasa?.



En cuanto subió al bus, nos miramos y con toda la naturalidad del mundo entonamos un "y ahora a emborracharnos" que provoco que un escalofrio recorriese mi espalda... no, seguro que fué el puto clima inglés.



Por el camino nos encontramos con otros dos que andaban un poco perdidos, así que les recogimos y nos los llevamos de fiesta al O´Neills, música en directo (de esa que te gusta, Pit) y chicas, muchas chicas (de esas que nos gustan). Entre chupitos de Jameson y pintas de Guinness se nos paso la noche, pero como no teniamos ganas de irnos a casa, buscamos un antro que estuviese abierto. Lo normal hubiese sido coger un taxi, pero nos pareció mucho más normal coger un triciclo. Preguntas tales como: "¿oye, sí aguantamos el aire pesamos menos?" hicieron del trayecto algo surrealista (no me extrañaría que el colombiano que tiraba del triciclo estuviera en estos momentos regresando a su país), cuando por fin llegamos al antro, salia de él un español que al oirnos hablar, sólo nos dijo que tuviesemos cuidado, ¿que nos podía pasar?, que el sítio estaba plagado de negros... estamos en el ropero y Paco me dice que él pasa de dejar ahí el abrigo, entonces se le queda mirando el portero y Paco deja el abrigo, el jersey y sí no le paro se queda en pelotas... no sé sí por inconsciencia ó por efecto del whisky le terminamos pillando el tranquillo al sitio, estuvimos haciendo el tonto en la pista (curiosa sensación la de que te miren por ser blanco). Al final sanos y salvos volvimos a casa, realmente sin saber que cerca habiamos estado de la catastrofe. El sabado, casí mejor no hablamos del sabado.

Detalle O´Neills:

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