sábado, 24 de mayo de 2008

No sé sí me estará dignificando, pero estoy ampliando la agenda...

"No te preocupes, son sólo las dos primeras semanas", y es que no me acostumbro, el cuerpo es muy sabio y antes también estaba 8 horas en una barra, pero en el otro lado. Ahora se produce una especie de reacción alergica que se manifiesta en un cansancio que no he tenido desde... nunca. Ayer me pasé las dos últimas horas sopesando los pros y los contras y cuando el resultado estaba siendo igualado apareció Lila y marcó el gol de oro... según pasaba para dejar unas copas, me dió un beso en el cuello... y todavía dicen que las polacas son frias..., Paco lo ha resuelto en un segundo:
-¡Hombre, putillas hay en todos los sitios!".
El mejor momento de la noche es cuando se van Luciano y Adriana (el dueño y la manager), es entonces cuando eso cambia, ponemos música nuestra, y seguimos trabajando, pero ahora entrando a las chicas que pasan, haciendo coñas con los clientes más jovenes, y tomándonos algún copazo que otro, alguno se van a la parte de atrás para fumarse un cigarrito de la risa y cuando vuelve se puede pasar una hora paseando por la terraza mientras los clientes intentan captar su atención, tarea inutil.
Por supuesto las mejores pintas se tiran cuando lo hago yo, los cócteles los dejaremos para dentro de un tiempo (olvidaros del cubatrón de la Despensa, aquí mariconadas bien medidas), y de cuando en cuando nos juntamos con nuestras vecinas de Las Iguanas (a pesar de tener nombre de puti de pelicula de Tarantino, es un bar) y nos vamos de fiesta, así que entre italianos, polacas, sudamericanas y alguna española, al final tengo un embolado en la cabeza impresionante, pero la verdad es que ahora estoy sacándole jugo a esto (anda que no me ha costado arrancar, ¿eh Pit?). Por cierto, hoy he firmado el contrato, empecé hace dos semanas como barback, he firmado como barman, no lo estamos haciendo tan mal.
Festival Terrace- SouthBank Centre, Belvedere Road, London SE 1 8xx





miércoles, 21 de mayo de 2008

Y ahora un juicio, ¿donde estará el mio?

El pasado jueves tuve que ir a la comisaria del West End para prestar declaración, el inspector que lleva el caso (joder, parece algo serio) es un chaval que no creo que tenga más de 30 años, así que despues de estar relatándole lo sucedido durante cuatro horas, sólo me falto contarle de que era el trozo de pizza que estaba comiendo cuando me levantaron la cartera, firmé y fuí invitado a participar en el sistema legislativo inglés, me preguntaron sí no tendría inconveniente en asistir al juicio como testigo principal, esto se me estaba haciendo un poco grande, pero consideramos que podía ser una oportunidad única (sólo espero no descojonarme ante las preguntas de un tio con peluca), en unos días se pondrán en contacto conmigo y me explicarán los detalles, durante este tiempo me ofrecen un servicio de apoyo moral por sí la perdida de mis pertenencias me hubiese ocasionado algún daño emocional..., cuando estás casí convencido que son gente competente te salen con una de estas, impresionante.

Tambien me proporcionan una interprete, por supuesto me ha tocado una vieja más fea que Camila, que cada vez que me habla me agarra del brazo haciéndome participe de su estupenda halitosis.
Me consta que los rumanos siguen por Leicester Square, ya que el otro día les vieron y eran un grupo considerable, a lo tonto me estoy metiendo en un berenjenal de tres pares de cojones.

No sé sí cuando decía que tenía que empezar a hacer algo distinto me refería exactamente a esto, pero bueno, por lo menos hemos dado un giro a la experiencia londinense. Miedo me dá imaginar que será lo próximo.

sábado, 17 de mayo de 2008

Caffe Vergnano 1882

Y llegó el fatidico día en el que empecé a trabajar en serio, ¿el sitio?, un cafe restaurante italiano, zona inmejorable, a cuarto de hora de casa, compañeros cojonudos y compañeras que provocan que cada dos por tres rompa una copa... por que sí de algo podemos estar seguros es que los italianos siempre estarán donde haya alguna femina a la que rondar, les faltó tiempo para ponerme al día respecto a ellas (juego limpio) y advertirme a que atenerme según con quien, a pesar de empezar siendo el último mono, poco a poco me estoy haciendo un sitio y hoy he marcado un punto a favor de España cuando hemos cerrado y despues de tomarnos algo, Diego (italiano guay) se marchaba con dos de las chicas acompañándolas, yo me despedí de todo el mundo para ir al metro y quiso la casualidad que ellas tuviesen que coger la misma linea, Diego, tienes mucha labia pero poco pelo..., así que me reencontré con ellas en la estación sin él, durante el trayecto hasta Canada Water, Marina opto por sentarse, mientras Lila y yo hablabamos del trabajo, ella me preguntaba que me parecia, yo por supuesto contestaba que lo mejor eran los compañeros/as (que bien ha hecho Dios a esta niña), tres paradas más tarde me tenía que bajar no sin antes conseguir una cita... ¡jodete Dieguito!, cuando Caperucita dá la mano al lobo...

martes, 13 de mayo de 2008

De rumanos y negros...

Realmente tienen razón estos inglesitos cuando te avisan que tengas cuidado con tus pertenencias, el sabado estabamos en la puerta del ZOO Bar (Leicester Square), eran las dos de la mañana y decidiamos donde ir, cuando se me acerca una rumana con un ramo de flores y con cara de pena me dice que la compre una. Al momento se me acerca otro por la espalda y mientras me pega con el hombro me dice que le compre una flor a la pobre chica... TU PUTA MADRE!!, me giro y voy a por ellos mientras le comento a Jose lo que ha pasado, mientras vamos detrás de ellos diciéndoles que la policia está avisada, que me devuelvan la cartera, se acercan dos negros y se saludan... los negros siguen andando y los otros empiezan a correr. Es aquí cuando empieza una persecución digna de cualquier pelicula, mientras Jose me adelanta con cara de psicopata, puedo oir como Carlos nos anima: "corre Perdigón, corre como el viento", el caso es que yo podía dar crédito a lo que iba viendo, gente intentando pararles, coches que les cerraban el paso, sirenas de policia por varias calles y lo mejor de todo los tios de los triciclos nos echaron una mano también. En mitad de la carrera fué cuando me dí cuenta donde estaba la cartera, la tenían los negros. La puta rumana se movia como una lagartija, así que decidí cortar por lo sano, cuando un taxi intentó cerrarla el paso, esta le hizo un quiebro digno de Ronaldinho y siguió corriendo, me encontré de bruces con él, salte por encima y plaqué a la zorrita... la verdad es que ahora me doy cuenta de la desproporción de la captura, pero sí se me llega a escapar tengo coñas para todo lo que me queda de vida. Mientras la tengo cogida del brazo se pone a gritar para que la gente venga en su ayuda, afortunadamente la policia ya estaba llegando.
Al rato llega Jose subido en un triciclo con el otro tio inmovilizado (no sé lo que le diria pero no rechistaba). Mientras me miraba con cara de inocente y me preguntaba que por que le haciamos eso, le recordé que les habiamos pedido la cartera por las buenas y de paso le explique que en España no hubiesemos esperado a la policia, ahí fué cuando Paco, que al ir limitado con el idioma, gesticulando se llevo el dedo al cuello al más puro estilo barriobajero (Paquito, eres un desproporcionado). Una vez terminados los tramites del atestado y que se llevaran a los rumanos, nos dedicamos a la ardua tarea de cancelar las tarjetas, con las españolas no hubo ningún problema, pero la inglesa... y es que quieren hacer las cosas tan bien que al final es un puto lio. De cualquier manera la suerte quiso que estos inutiles no hiciesen uso de ella. Jose como se nota el oficio. Gracias.

jueves, 8 de mayo de 2008

Fabric y mojitos, gran noche

No pudimos esperar al sabado para montar la fiesta en casa, ya durante los preparativos hizo acto de presencia algún vecino para recordarnos que al lado tenían un niño pequeño (Nachete vá por el segundo y no hace tantos alardes), convencer a 15 españoles que tienen que hacer un botellón en silencio es como clamar en el desierto, y cuando estos vienen de España con sus respectivas botellas de Jhonnie Walker etiqueta negra, les tienes que permitir casi todo. A medida que Jhonnie se iba esfumando, Paco se iba creciendo y tuvimos que bajarle de una mesa por que queria explicarle a otro en que consistía lo del Speaker´s Corner, la única chica que tuvo los arrestos suficientes para venir, Susana, no daba crédito, y es que a eso de las doce la cosa se nos empezaba a escapar de las manos. Un grupo queria llamar a los vecinos para invitarles a la fiesta (con la esperanza de encontrar alguna chica), otros estaban en la cocina discutiendo sobre como se hacia una caipiriña, lastima que uno de ellos se estuviese refiriendo al mojito, el conflicto lo solucionaron preparándo cada uno su cocktail, al final convencimos a Victor de que aquello que había hecho era un mojito, a lo que nos respondió: "pues me salen de puta madre y yo sin saberlo", luego no había quien le sacase de la cocina..., se bebia los que le salían mal y los que le salían bien.

A la una decidimos que teniamos que dar por concluida la fiesta, por que se nos estaba haciendo un poco tarde para ir a Fabric y principalmente por que nos habiamos quedado sin alcohol, según nos ibamos pude ver como había algún vecino asomado a la ventana seguramente buscando un adios, un hasta luego y lo único que encontró fué el dedo medio de Victor gritándole: "y tú te has quedado sin mojito por aburridoooo".

El camino hasta la parada del autobus se hizo bastante ameno ya que Paco y yo tuvimos que pastorear a estos animalitos durante todo el trayecto convencidos de que alguno se caía al canal, especialmento alguno de los que intentaban llevarse un pato de fiesta. Despues de aguantar una tremenda bronca del conductor (coño, sí ves a grupo de tios que te dicen que sí no les dejas subir te vuelcan el autobus, a lo mejor es que estan un poquito pedo), llegamos a Fabric... sitío al que no conviene ir siendo tantos por que siempre terminaís en grupos de tres o cuatro y cada uno en una planta distinta... momento en el que se dá la famosa frase:

-"Tiooo, que llevo buscando un rato la salida para echar un cigarro y no la encuentro"

-"Has probado en la planta de abajo?"

-"¿Qué planta de abajo?".En este momento la cosa está jodida.

No sin pocas dificultades consiguimos salir fuera para fumar bajo la mirada escrutadora de uno de los muchos porteros, despues de entablar conversación con las feminas allí reunidas y repartir un poco de amor (la gracia que hace un español a una inglesa es inversamente proporcional a la que le hace a su novio), intentamos entrar de nuevo pero un negro de casi dos metros de alto y otros tantos de ancho nos lo impidió. Entonces fué cuando tuvimos la idea por la que mereceriamos el descojone por parte de un grupo de españoles que estaban al lado nuestro:
-"Tío, despista al negro preguntándole algo y mientras yo entro, luego salgo y entras tu". Sin comentarios.
Al rato fué apareciendo del brazo de los porteros el resto del grupo... pero nos faltaba Victor... Oscar sin pensarlo dos veces se acerco al negro y le comentó este detalle y sí podía hacer el favor de sacarle también... realmente nos la estabamos jugando. A las dos horas nos encontramos con él y una rubia que quería venir con nosotros a casa para probar su famoso "mojito".


martes, 6 de mayo de 2008

Jueves

Quedamos en Picadilly con Paco y sus amigos, nos advirtió que serían unos cuantos (Paco, cuando el número pasa de diez, conviene ser más exacto). Eramos quince y todavía nos faltaba gente, afortunadamente no aparecieron, mientras la tropa murciana iba a cenar algo, nosotros fuimos a tomar unas pintas, poco a poco nos fuimos integrando con los parroquianos del garito, así que cuando llegaron estos, yá teniamos a dos nuevos amigos (un exmilitar y un ... ?, no conseguimos entenderle en toda la noche). Al sonar el primer aviso (taurino, muy taurino), estos empezaron a pedir las pintas como locos, a pesar de que el pobre camarero les decía que sólo tenían diez minutos más... "¡NOS SOBRAN NUEVE!", una vez cerramos el pub, nos fuimos al O´Neills, el portero nos comentó que nos dejaban pasar con la condición de montar ninguna... como todas las noches, espectacular concierto (es curioso, como siempre son buenisimos, un día tendremos que ir sin haber bebido nada antes), los musicos participando de nuestro particular festival: fotos, pintas, focas, golfas encima del escenario, el gallego entre las dos golfas, el novio de una de ellas que no puede más y le coge por las piernas, le "ayuda" a bajar del escenario y le dice que no se mueva de ahí... la verdad es que la situación fué tan comica que casí le pagamos una pinta al pobre novio, que luego nos contó que todas las noches le pasaba lo mismo...


A medida que pasaba la noche ibamos teniendo un número mayor de personal de seguridad rodeándonos, y al final despues de bailar con media sala (con la otra mitad no lo conseguimos por que eran los novios y no estaban muy dispuestos), en cuanto apagaron la música, empezaron a entonar canticos propios de la España profunda: "Alcohol, alcohol, hemos venido...etc" a esta parte de la actuación sí que se animó toda la sala y fué entonces cuando fuimos invitados a abandonarla. En la puerta disfrutamos de la traca final, Paco cantando fandangos con un papel en la cabeza a modo de gorro pontificio, un grupo de negros ofreciéndonos todo tipo de drogas, otros ofreciéndonos taxis y el gallego diciendo que por que ninguno nos ofrecía a su puta madre.