jueves, 8 de mayo de 2008

Fabric y mojitos, gran noche

No pudimos esperar al sabado para montar la fiesta en casa, ya durante los preparativos hizo acto de presencia algún vecino para recordarnos que al lado tenían un niño pequeño (Nachete vá por el segundo y no hace tantos alardes), convencer a 15 españoles que tienen que hacer un botellón en silencio es como clamar en el desierto, y cuando estos vienen de España con sus respectivas botellas de Jhonnie Walker etiqueta negra, les tienes que permitir casi todo. A medida que Jhonnie se iba esfumando, Paco se iba creciendo y tuvimos que bajarle de una mesa por que queria explicarle a otro en que consistía lo del Speaker´s Corner, la única chica que tuvo los arrestos suficientes para venir, Susana, no daba crédito, y es que a eso de las doce la cosa se nos empezaba a escapar de las manos. Un grupo queria llamar a los vecinos para invitarles a la fiesta (con la esperanza de encontrar alguna chica), otros estaban en la cocina discutiendo sobre como se hacia una caipiriña, lastima que uno de ellos se estuviese refiriendo al mojito, el conflicto lo solucionaron preparándo cada uno su cocktail, al final convencimos a Victor de que aquello que había hecho era un mojito, a lo que nos respondió: "pues me salen de puta madre y yo sin saberlo", luego no había quien le sacase de la cocina..., se bebia los que le salían mal y los que le salían bien.

A la una decidimos que teniamos que dar por concluida la fiesta, por que se nos estaba haciendo un poco tarde para ir a Fabric y principalmente por que nos habiamos quedado sin alcohol, según nos ibamos pude ver como había algún vecino asomado a la ventana seguramente buscando un adios, un hasta luego y lo único que encontró fué el dedo medio de Victor gritándole: "y tú te has quedado sin mojito por aburridoooo".

El camino hasta la parada del autobus se hizo bastante ameno ya que Paco y yo tuvimos que pastorear a estos animalitos durante todo el trayecto convencidos de que alguno se caía al canal, especialmento alguno de los que intentaban llevarse un pato de fiesta. Despues de aguantar una tremenda bronca del conductor (coño, sí ves a grupo de tios que te dicen que sí no les dejas subir te vuelcan el autobus, a lo mejor es que estan un poquito pedo), llegamos a Fabric... sitío al que no conviene ir siendo tantos por que siempre terminaís en grupos de tres o cuatro y cada uno en una planta distinta... momento en el que se dá la famosa frase:

-"Tiooo, que llevo buscando un rato la salida para echar un cigarro y no la encuentro"

-"Has probado en la planta de abajo?"

-"¿Qué planta de abajo?".En este momento la cosa está jodida.

No sin pocas dificultades consiguimos salir fuera para fumar bajo la mirada escrutadora de uno de los muchos porteros, despues de entablar conversación con las feminas allí reunidas y repartir un poco de amor (la gracia que hace un español a una inglesa es inversamente proporcional a la que le hace a su novio), intentamos entrar de nuevo pero un negro de casi dos metros de alto y otros tantos de ancho nos lo impidió. Entonces fué cuando tuvimos la idea por la que mereceriamos el descojone por parte de un grupo de españoles que estaban al lado nuestro:
-"Tío, despista al negro preguntándole algo y mientras yo entro, luego salgo y entras tu". Sin comentarios.
Al rato fué apareciendo del brazo de los porteros el resto del grupo... pero nos faltaba Victor... Oscar sin pensarlo dos veces se acerco al negro y le comentó este detalle y sí podía hacer el favor de sacarle también... realmente nos la estabamos jugando. A las dos horas nos encontramos con él y una rubia que quería venir con nosotros a casa para probar su famoso "mojito".


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